Fundación SCP

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viernes, 8 de junio de 2018

SCP-230: El hombre mas gay vivo

 
Compuesto-███



Ítem #: SCP-230

Clasificación del Objeto: Euclid

Procedimientos Especiales de Contención: SCP-230 está mantenido en una habitación segura en el Sitio-██. La habitación debe tener un sistema de ventilación controlado para que el aire que salga pueda ser apropiadamente filtrado antes de reingresar al sistema regular de ventilación del complejo. Se debe dar a SCP-230 cualquier cosa que pida que no viole los procedimientos estándar de contención SCP. La puerta está en posición de bloqueo de forma automática cada vez que se cierra y sólo se puede abrir desde fuera de la habitación. El personal que entre a la habitación de SCP-230 debe llevar puesto un traje contra materiales peligrosos completo con su propio suministro de oxígeno. Todo aquel expuesto al aire en la celda de SCP-230 o que entre en contacto físico con SCP-230 o cualquiera de sus fluidos corporales debe ser contenido y mantenido para observación por no menos de un mes. El personal que aún exhiba síntomas de SCP-230 luego de este tiempo debe ser eliminado. Si el personal es purgado y liberado por el equipo médico del sitio luego de un mes, deberán ser transferidos y tendrán prohibido el contacto con SCP-230.

Debido a los eventos recientes, los sujetos que hayan sido expuestos y purgados están obligados a someterse a exámenes psicológicos regulares. Si en el momento del examen el personal presente cualquiera de las características que se muestran en el documento 230-4436b, el personal debe ser eliminado.

NOTA: El sujeto ha realizado varios intentos de escape utilizando a personal expuesto a SCP-230. Esto representa una amenaza baja, debido al hecho de que el personal expuesto está muy afectado por lo general; sin embargo, los individuos afectados se volverán violentos con el fin de permanecer en la presencia de SCP-230.

Descripción: SCP-230 es un hombre caucásico de contextura delgada y apariencia demacrada. SCP-230 mide 185 cm (6 ft 1 in) de alto, pesa 68.04 kg (150 lbs), y parece tener treinta años. Lleva ropa de tonalidades brillantes y prefiere los colores rosa y amarillo. SCP-230 es una persona muy alegre que parece ser incapaz de experimentar emociones negativas.

SCP-230 secreta un químico similar en su composición a la heroína a través de sus poros. Este químico ha sido llamado Compuesto-███. Una vez secretado, se evaporará inmediatamente y contaminará el aire a su alrededor. El Compuesto-███ parece ser efectivo en treinta partes por millón en su forma gaseosa. Cuando es inhalado, el Compuesto-███ causa euforia extrema en sujetos humanos. Análisis en Personal de Clase D bajo los efectos de SCP-230 indican que poseen niveles de dopamina cinco veces mayores a lo que se esperaría durante el clímax sexual. Los sujetos expresan deterioro similar a los efectos de la heroína, y se vuelven dispuestos a cumplir con cualquier solicitud que SCP-230 haga, siempre que ello no implique salir de la presencia de SCP-230.

El Compuesto-███ está presente en todos los fluidos corporales de SCP-230. La exposición es posible incluso en contacto con la piel de SCP-230. Esta exposición resultará en adicción inmediata. Los síntomas de abstinencia son extremos y tienen una tasa de mortalidad del 30%. Los síntomas incluyen: pérdida de apetito, temblores, pánico, vómitos, diarrea, irritabilidad, demencia, locura, ceguera y hemorragias, aunque los síntomas varían de persona en persona. Éstos duran alrededor de dos semanas antes de disminuir. Los síntomas parecen estar determinados a cuánto Compuesto-███ se expuso al sujeto. Aquellos que hayan ingerido cualquier fluido corporal de SCP-230 (p. ej: saliva, sangre, etc.) tienen una probabilidad de morir por abstinencia de un 100%.

SCP-230 fue encontrado en un apartamento en █████████ con veinte personas actuando como sus sirvientes. SCP-230 parece haber limitado activamente el número de personas que se exponen a él. Varios cuerpos de personas expuestas fueron hallados en la entrada. Cuando se le preguntó por ellos, SCP-230 respondió: "El lugar se estaba llenando de gente, así que le pedí a unos pocos que dejaran de respirar".

SCP-230 parece estar bajo los efectos del Compuesto-███, pero no parece estar deteriorado de ninguna forma. Los intentos de alterar el estado de ánimo de SCP-230 han demostrado ser ineficaces. El uso de varias drogas que se sabe causan depresión sólo dio lugar a que SCP-230 produjera más Compuesto-███ y por lo tanto no fueron efectivas.

SCP-230 es un individuo muy amigable y cándidamente entablará conversación con cualquier persona. SCP-230 no es consciente de cómo o dónde comenzó a secretar Compuesto-███. Cuando se le preguntó sobre su pasado, SCP-230 respondió que ha estado secretando Compuesto-███ durante tanto tiempo como puede recordar.

SCP-230 prefiere hablar sobre cosas que considera "buenas" o "gay". SCP-230 tiene cierta fijación psicológica con la palabra "gay". Cuando se le pidió que se describiera a sí mismo, SCP-230 usó la palabra "gay" seis veces, la frase "más gay" cuatro veces, y la frase "el más gay" una vez cuando SCP-230 se refirió a sí mismo como "el hombre más gay vivo".

Nota del Dr. ██████: La preocupación de SCP-230 con la palabra "gay" no tiene nada que ver con su orientación sexual. SCP-230 no parece poseer una orientación sexual debido a la falta de interés completa en el sexo. Esto tiene sentido, pues SCP-230 parece experimentar la misma cantidad de placer en cualquier actividad, haciendo al sexo innecesario.

Apéndice 230-1: La investigadora de Clase 2 ██████ ███ fue accidentalmente expuesta al Compuesto-███ durante el estudio. ██████ ███ fue detenida y enviada a tratamiento por la duración de sus síntomas de abstinencia. Luego de un mes, ██████ ███ fue liberada luego de ser purgada por el equipo médico. Dos meses más tarde, ██████ ███ fue encontrada intentando irrumpir en el área de contención de SCP-230. ██████ ███ reaccionó violentamente e hirió a varios miembros de personal antes de ser detenida. ██████ ███ fue eliminada luego de la examinación, y se han tomado precauciones para prevenir más de estos casos; véase Documento 230-4436b.

Documento 230-4436b: [DATOS ELIMINADOS]

jueves, 24 de mayo de 2018

SCP-226 - Rompecabezas del Terror

Ítem #: SCP-226

Clasificación del Objeto: Seguro

Procedimientos Especiales de Contención: SCP-226 debe ser mantenido en un gabinete cerrado con llave, dentro de la unidad de Almacenamiento de Objetos Seguros del Sitio-██. Cualquier persona que desee usar a SCP-226 debe tener aprobación de cualquier personal con al menos una Autorización de Seguridad de Nivel 3.

Descripción: SCP-226 es una caja de cartón, que mide aproximadamente 30 cm. x 20 cm. x 4 cm. Tiene una tapa que encaja firmemente sobre la mitad inferior, similar a cualquier caja de rompecabezas común. La superficie de la caja es de un color negro profundo, con la palabra "miedo" garabateada con tinta blanca en la esquina superior derecha de su tapa. Dentro de la caja hay 1000 piezas de rompecabezas de cartón, cada una midiendo aproximadamente 2 centímetros de diámetro, que también son consideradas como SCP-226. Al ser completado, el rompecabezas siempre conformará una forma rectangular. Sin embargo, el diseño y el orden en que las piezas encajan entre sí cambian con el uso.

SCP-226 quedará alineado con toda persona que inicialmente abra la caja. Al hacer esto, las piezas cambian el diseño, y la imagen completa mostrará lo que se ha revelado que es el mayor miedo de la persona que las alineó. La imagen en las piezas no cambiará después de que la caja ha sido abierta. Las imágenes documentadas en SCP-226 son las que siguen:
  • Un cadáver hinchado, que se hunde bajo el agua.
  • Una serie de horcas con varios nudos corredizos atados.
  • Una persona gritando, con cientos de pequeñas arañas escurriéndose de su boca.
  • Una ventana oscurecida, con una mano mutilada arañando sobre ella.
  • Una figura humana completamente cubierta de varios insectos, como abejas o ciempiés.
  • Un corte transversal de un féretro enterrado en el barro, con una persona en su interior golpeando sus puños sobre la tapa.
Cuando es completado y retirado aparte, la tapa de la caja de SCP-226 volará a través del aire y se asegurará a sí misma de vuelta sobre la mitad inferior. Las piezas del rompecabezas desaparecerán, presumiblemente retornando al interior de la caja. SCP-226 quedará desalineado, y la siguiente alineación será con la próxima persona que abra la caja.

Notas Adicionales: SCP-226 fue primeramente descubierto por el ahora extinto Destacamento Móvil ███████-12 el ██/██/19██. En el momento, el Destacamento estaba investigando reportes de un posible SCP, en una serie de túneles bajo una iglesia en la ciudad de [DATOS BORRADOS]. Debido a un fallo del equipamiento, el DM-12 había perdido la comunicación con la superficie, y estaba varado dentro de los túneles hasta que las reparaciones fueran hechas. El Destacamento descubrió a SCP-226 en una tabla de madera dentro de un cuarto de piedra, rodeada de varias sillas. Creyendo que era un simple rompecabezas, el DM-12 decidió abrir a SCP-226 para pasar el tiempo. Cuando fue completado, SCP-226 representó la escena exacta de los integrantes del DM-12, sentados en la mesa, armando un rompecabezas. Sin embargo, el Agente T█████ pareció estar apuñalando brutalmente a varios compañeros, usando el cuchillo de titanio estándar suministrado a cada Agente. El rompecabezas fue desmontado, trasladándolo de vuelta a su caja. Las reparaciones fueron hechas, y el DM-12 regresó a la superficie.

Nota: Desgraciadamente, un accidente en camino a la superficie causó la muerte del Agente T█████.

martes, 15 de mayo de 2018

¿Roto? (cuento de la Fundacion)




No sé por qué estoy grabando esto, no es que quede alguien…bueno, alguien humano para escucharlo. Tal vez los extraterrestres lo encuentren y se rian…De todos modos, es un poco después del anochecer y he decidido acampar en lo que parece ser una rueda dentada grande. Tal vez es un engranaje; Ya no sé, pero esto, esto sí sé lo que es…

Fue hace unos seis años que los mas grandes cerebros de la astronomía descubrieron por primera vez la maldita cosa. Aparentemente fue en un curso directo para nuestro pequeño mármol azul. Los informes son un caos de censura, pero estaba claro qué era y hacia dónde se dirigía. Eso es lo que todavía no entiendo…lo vimos, sabíamos exactamente lo que estaba haciendo, pero aquí estamos atrapados en este páramo. ¿Que estaban pensando? ¿Quién en su sano juicio pensó que juguetear con sus pulgares nos mantendría a salvo? No es que importe más.

Tal vez dos años después, mas o menos, ese hijo de puta ingresó por primera vez a nuestro sistema solar. Podrías verlo centellear por la noche con un destello cada vez más brillante a medida que pasaban los días. Fue en esta época que los O5 se ocultaron con sus mejores y más brillantes hombres, desapareciendo en sus dimensiones de bolsillo para poder esperar el momento oportuno…Es probable que los bastardos estúpidos sigan esperando que vuelva a estar "a salvo". Me encantaría ver su expresión cuando salgan y vean lo que queda.

Un par de meses después de que los O5 dieron media vuelta y salieron corriendo fue cuando finalmente pudimos verlo en el cielo sobre nuestras cabezas: un planeta de engranajes y mecanismso de relojeria en movimiento. Odio admitirlo, pero casi se veía hermoso mientras bailaba sobre nuestro pequeño mundo. Esto fue también cuando esos locos de la Iglesia del Dios Roto comenzaron a salir y predicar a las masas. Pensaron que la cosa era nuestra salvación, un Dios físico que vino para salvar a los fieles. Recuerdo haber leído informes sobre ellos, sobre cómo pensaban que esa bola de óxido era una especie de corazón; Creo que incluso pensaron que la enfermedad de relojería era parte de un gran plan. Diablos, tal vez es una hebra mutada de la plaga de esta cosa, no lo sé; Ni siquiera estoy seguro de que esto sea su Dios. De cualquier manera, ninguno de ellos está vivo hoy. La mayoría de ellos probablemente fueron aniquilados cuando comenzó el primer ataque…

Fue una lucha lenta, precisa y mecánica; nunca tuvimos una oportunidad…La primera etapa del ataque fueron estas extrañas nubes de niebla plateada. Atravesaban los campos y las montañas y, a su paso, no eran más que secciones pulidas de metal brillante. Ciudades enteras fueron borradas del planeta, los bosques desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos, y cualquier pobre bastardo atrapado en esos malditos vientos desapareció, sin sangre ni carne, solo más metal. Los días parecían enfriarse a medida que nuestro paraíso se transformaba en una esfera muerta y pulida. La comida era escasa y el agua era aún más rara, pero lo logramos de alguna manera. Me volví a los polvos de nutrientes, vitaminas y canibalismo mientras recogía la poca agua de lluvia que podía manejar.

¿Sabes lo que más recuerdo de esos días? Cómo todo tenia un sabor metálico…

Luego vinieron las plagas. No sé exactamente cuándo comenzaron, pero sé que fue solo un paso más en el retorcido plan de esa puta cosa. Las víctimas comenzarían a quejarse de dolor en las articulaciones, rigidez muscular, fatiga, apatía y sueños extraños. Una pobre tipa me habló de sus sueños como si fueran dichosos, pero lo que describió me pareció una pesadilla. Eventualmente, simplemente se detendrían…Fue repugnante verlos, pueblos de estos pobres jodidos que yacían en el suelo. Parecían estar teniendo un buen sueño…Vi a uno de ellos con una sonrisa estúpida en la cara mientras un cuervo picoteaba sus secos globos oculares. A veces deseaba haberme infectado, así que no tenía que ser testigo de lo que vendría después.

Sus cadáveres comenzarían a moverse nuevamente. Sus extremidades se sacudieron y sus cuerpos temblarían cada dos minutos. Podía olerlos por millas mientras su carne podrida se desprendía de lo que solía ser sus huesos. No sé cómo lo hizo, pero sus esqueletos estaban hechos completamente de mecanismo de relojería moviéndose y sonando. Era como ver una jodida película francesa, pero no había subtítulos y no había final. Esas…cosas pasarían cada minuto de cada día trabajando y construyendo, bailando debajo de la melodía inaudita de su creador de relojería.

Su trabajo me resultaba confuso pero supongo que tenían un plan. Cortaban secciones del metal y luego lo utilizaban para forjar más engranajes, engranajes, pistones, cualquier otra cosa que necesitaran, y cuando terminaban, los juntaban en complejas maquinarias y llenaban los espacios vacíos. Todo el tiempo, esa cosa siguió girando y bailando sobre nuestro infierno metálico. Es una especie de sorpresa cuando pienso en lo bonito que parecía en comparación con nuestro propio mundo deformado…

Recuerdo que la primera vez que se fabricó un plano de metal entero, podía escuchar el constante rechinar de los engranajes y lo que sonaba como el tictac de un reloj. Todavía puedo oírlo mientras los engranajes y mecanismos siguen girando y girando en su propio baile. Fue entonces cuando comenzó la auténtica pesadilla, cuando esos estúpidos jodidos robots comenzaron a completar más y más secciones de tierra, y el suelo se convirtió en una trampa mortal de aplastantes engranajes y pistones. Tuve que ver a mi buen amigo ser aplastado cuando cayó en una sección de funcionamiento. Sus gritos no fueron la peor parte; estaba viendo su cadáver roto y destrozado ser derribado en un mar de retorcido mecanismo de relojería. Las pesadillas fueron la peor parte…Verlo siendo atrapado en la maquinaria y desgarrado por el metal que giraba. Pero al menos ya no estaba gritando; en cambio, tenía una gran sonrisa estúpida en su rostro y me estaba instando a unirme a él, a caer en la compleja danza de metal sobre el metal. Quería unirme a él, una vez, pero nunca pude juntar el coraje para dar el último salto.

Puedo escucharlos trabajando fuera de mi campamento, construyendo más de esta pesadilla para esa bola de metal que gira. No sé si se preocupa por nuestro sufrimiento o si es consciente, pero sé que está vivo. Vi su ojo una vez. No tienes que creerme, nadie más lo hace, pero yo lo vi; fue solo por un momento cuando los engranajes giraron y los engranajes se movieron para poder ver cuán vacío estaba y luego vi su ojo…Era anaranjado brillante como nuestro sol, con un agujero justo en el centro y estaba buscando abajo en nosotros, en mí, en nuestro mundo sin vida y te juro que estaba feliz con lo que vio…

Bueno, no tomara mucho tiempo ahora; Puedo escucharlos preparándose para instalar lo que supongo será la última sección del mecanismo de relojería. No sé qué sucederá después de que su trabajo esté terminado, pero sé que no seré una víctima de esa cosa. He reunido el último de mis suministros para una gran fiesta: una lata de frijoles horneados, un Snickers, una cápsula de cianuro y un buen vaso de agua.

Incluso ahora, cuando miro hacia arriba a esa cosa que baila en el cielo nocturno, no puedo evitar preguntarme si alguna vez estuvo roto en absoluto…

domingo, 29 de abril de 2018

SCP-1033: El Hombre de 33 Segundos

Ítem #: SCP-1033

Clasificación del Objeto: Euclid

Procedimientos Especiales de Contención: SCP-1033 debe mantenerse en una celda estándar de 15m por 5m, recubierto con placas de plomo de 5cm. El personal que entre a la celda del SCP-1033 debe vestir un traje aprobado de materiales peligrosos Nivel A. Si la rutina del SCP-1033 cambia o si el SCP-1033 intenta escapar, los dos guardias situados fuera de la celda del SCP-1033 deben pedir refuerzos a ocho guardias mas, todos armados con el Kit de Contención 4-MK3 (consiste en un rifle de asalto automático SCAR-L con un lanzador de redes bajo el cañón, dos (2) granadas 'cegadoras' y una (1) granada de fragmentación M67).

Descripción: SCP-1033 es un hombre caucásico de mediana edad, de aproximadamente 193 centímetros, o seis pies y cuatro pulgadas de alto. SCP-1033 fue descubierto en Nueva York, el cual, de acuerdo con muchos testigos, "se materializo en medio de la calle". Las entrevistas con los testigos revelaron que las personas en la zona experimentaron un flash blanco que abarco toda su visión, acompañado de un estallido de estática de dos segundos que se escuchaba en todas las direcciones. Los testigos fueron administrados con amnésticos de Clase A después de completar las entrevistas, seguida de un silenciamiento de los medios con respecto al incidente.

Tras una inspección inicial en lugar de la materialización, los investigadores de la Fundación encontraron que el SCP-1033 emitía una radiación muy por encima del límite letal, aproximadamente 15,000 mSv. SCP-1033 fue inicialmente contenido dentro de un contenedor transportado, el cual fue puesto en su camino. SCP-1033 fue reubicado más tarde al sitio de Almacenaje K█, donde ahora reside.

En aspectos físicos, SCP-1033 no resalta de las demás personas, un hombre calvo de mediana edad. Esta vestido con un traje de oficina y lleva consigo una maleta. El comportamiento del SCP-1033 es cíclico, con cada ciclo iniciando aproximadamente cada 33 segundos. La siguiente línea temporal es una transcripción de su rutina.













0 - 10 segundos:
SCP-1033 camina treinta pasos hacia adelante, mirando su reloj cada diez pasos.
10 - 15 segundos:
SCP-1033 se detiene, se arrodilla y abre su maleta. Dentro de la maleta hay un sobre, marcado con un sello desconocido y un teléfono celular de prepago marca █████, capaz de enviar y recibir mensajes de texto y llamadas. SCP-1033 abre el sobre y de ella saca una hoja de papel marcada con las palabras "Cable: cifrado asimétrico, 0uuT5LmoO22 vamos a erizar algunas plumas".
15 - 21 segundos:
SCP-1033 escribe "0uuT5LmoO22" en un mensaje de texto a un número móvil de Australia, el cual es 0404 ███ ███. Las investigaciones muestran que ese número no ha sido asignado a ningún teléfono móvil. A los 21 segundos, SCP-1033 manda el mensaje, guarda el teléfono y la carta de nuevamente en la maleta.
21 - 28 segundos
SCP-1033 es observado mirando a la 'distancia', independientemente de lo que haya delante de él. A los 25 segundos, SCP-1033 empieza reír en voz baja, aparentemente por haber encontrado lo que estaba buscando en el horizonte.
28 - 33 segundos:
A los 28 segundos, SCP-1033 es lanzado 3 metros hacia atrás por una fuerte ráfaga de viento y se observa retorciéndose en el suelo, gritando en aparente agonía. Se observa que su piel se desprende y sale volando detrás del SCP-1033, así como otras partes de su cuerpo comienzan a desintegrarse. Las lesiones del SCP-1033 sostienen que corresponde con una víctima de una bomba nuclear de 1.5 megatones siendo detonada.









Después de completar su rutina, el SCP-1033 inmediatamente reaparece en el inicio de su ciclo en un paso intermedio y comienza con su rutina nuevamente. Si un objeto, humano o animal se interpone en el camino de SCP-1033, él no tendrá intenciones de detenerse, y continuara sus ciclo, empujando cualquier obstáculo que se encuentre a lo largo de su camino.

viernes, 13 de abril de 2018

SCP-052, tren viajero en el tiempo

 
SCP-052




Ítem #: SCP-052

Clasificación del Objeto: Euclid

Procedimientos Especiales de Contención: Aunque no es posible retirar a SCP-052 de la red de metro de la ciudad de Nueva York, su comportamiento predecible permite a La Fundación prevenir su contacto con el público general. La estación A/B/C/D de la calle 59 debe estar cerrada al público de 11 pm a 1 am los sábados y domingos bajo el pretexto de “mantenimiento de las vías”. Durante este periodo, la estación debe ser ocupada por la Fuerza Móvil Especial Gamma-6. Los agentes tienen la orden de prevenir el acceso accidental por parte de la población y capturar a cualquier persona que se baje de SCP-052. Cualquier persona vista en SCP-052 debe ser transportada al Lugar-21para su identificación y procesamiento. Los ciudadanos que observen SCP-052 pueden ser puestos en libertad tras la administración de un amnéstico de Clase B.

Descripción: SCP-052 es un tren de metro del tipo R4 de Nueva York. Los informes oficiales indican que este modelo fue construido en 1932 y fue enviado al desguace en 1975. De cualquier modo, continúa apareciendo en las vías A/D de la zona en la estación de la esquina de la calle 59 y la 8ª. avenida a las 11:57 pm cada sábado. El tren se encuentra en perfectas condiciones y está etiquetado como tren “A”. SCP-052 aparece en el momento designado, abre sus puertas para permitir la subida y/o bajada de pasajeros, cierra sus puertas y desaparece. No parece contener ningún pasajero, a excepción de aquellos que abandonan el tren durante su aparición.

La mayoría de pasajeros que se han subido a SCP-052 no han sido recuperados. Los pasajeros que se bajan de SCP-052 declaran haberse subido en diversas épocas, desde 1976 a 2204; declarando éste último que pensaba que SCP-052 era un tren especial por su aniversario nº 300. Los sujetos no tienen ningún recuerdo de su trayecto a bordo de SCP-052.

Anexo: Los pasajeros que emerjan de SCP-052 deben ser llevados al Lugar-052 e interrogados para su origen y su posible amenaza a la línea temporal actual. En general, a los pasajeros que provengan del pasado se les puede administrar un amnéstico de Clase A y reintegrar en la sociedad. Los pasajeros que provengan del futuro deben ser custodiados indefinidamente (ver orden 69-A1 del O5-9). Actualmente, en el Lugar-21 se encuentran 26 pasajeros.

A pesar de nuestros protocolos para evitar el acceso del público, aún estamos recibiendo sujetos del futuro. A pesar de que algunos son de lineas temporales alternativas, se contempla la posibilidad de que SCP-052 pueda empezar a aparecer en otro tiempo y/o lugar, lo cual requeriría una expansión del área de contención.

La Fundación ha destinado a numerosos sujetos en el tren, en un intento de entender sus actividades cuando no es visible.

Prueba 052-1: 31 de Mayo, 2009. El agente ████ se sube al tren. No recuperado a fecha de hoy.

Prueba 052-2: 6 de Junio, 2009. El agente ████████ entra en el tren. No recuperado; aparentemente reapareció en 1980 y fue asesinado en un confrontamiento con [REDACTADO].

Prueba 052-3: Ver el informe sobre el pasajero recuperado 052-4.

Tras la Prueba 052-3, el O5 ordena que ningún agente más se ponga en riesgo como pasajero de SCP-052. Se considera el uso de personal de Clase D, pero el riesgo de ponerlos en libertad en el pasado se considera demasiado grande.

Registro de Pasajeros Recuperados en Custodia de La Fundación

Pasajero 052-1: Entrada en el tren el 14 de julio de 2012, recuperado el 8 de Marzo de 2008.
Notas: La pasajera 052-1, de profesión contable, tomó el tren de camino a casa desde un teatro. Expresó sorpresa y consternación ante el hecho de haber retrocedido 4 años en el tiempo, pero no presenta cambios ni lesiones. Ha sido determinado que actualmente existe en nuestra línea temporal, y por ello debe estar detenida indefinidamente para prevenir efectos temporales no deseados.

Pasajero 052-2: Entrada en el tren el 12 de junio de 1976, recuperado el 15 de Marzo de 2008.
Notas: El sujeto entró en el tren cuando se perdió de camino al “Estudio 54”. Aunque no presenta lesiones ni es una amenaza a nuestra línea temporal, 052-2 debe ser custodiado ya que los psiquiatras que lo examinaron consideran que 32 años es un periodo demasiado largo para una reintegración exitosa.

Pasajero 052-3: Entrada en el tren el 6 de diciembre de 2014, recuperado el 20 de junio de 2009.
Notas: 052-3 es un turista de Jacksonville, Florida que habla albanés en vez de inglés. En custodia debido a las órdenes del O5: sujeto del futuro, así como problemas en la reintegración.

Pasajero 052-4: Entrada en el tren el 13 de junio de 2009, recuperado el 27 de junio de 2009.
Notas: Es el agente ███████ de la Prueba 052-3. El agente regresó con las manos amputadas quirúrgicamente y una nota en su bolsillo con el mensaje “No enviéis más.” El sujeto no recuerda nada de su experiencia en el tren, pero cuando fue sometido a hipnosis, reveló [DATOS ELIMINADOS].

Pasajero 052-5: Es el agente ████. Entra en el tren en un fecha futura incierta, en violación del protocolo. El día 11 de Julio de 2009, el cuerpo del sujeto en arrojado violentamente del tren, aterrizando a 10 m. Tras su análisis, se descubre que el sujeto ha sido [DATOS ELIMINADOS]. Se pone bajo consideración la posibilidad de incrementar la seguridad para evitar la entrada del sujeto en SCP-052.

Pasajero 052-6: █████ ████████ declara ser un Supervisor de Nivel 4 de la “Federación SCP” que entra en el tren en diciembre de 2124. Al sujeto le han sido administrados amnésticos de Clase A antes de subirse al tren, en un intento de evitar el destino de los pasajeros 052-4 y 052-5. Recuperado el día 6 de febrero de 2010. Ya que nunca será puesto en libertad, el O5 ha aprobado su acceso a información clasificada sobre los artefactos en nuestra posesión, con la esperanza de acceder a nuevos métodos de contención, y anticiparse a futuras brechas de seguridad. El agente ████████ ha sido cooperativo, y declara que:

— Que está bien que no sepamos abrir SCP-699. El sujeto palidece visiblemente y es reacio a discutir sobre este ítem.

— Ser un superviviente de la “Gran Plaga Zombi de 2092” causada por la brecha en la contención de SCP-008.

— Que SCP-███ puede ser neutralizado por [DATOS ELIMINADOS] con [DATOS ELIMINADOS] y SCP-███. [Permiso denegado por O5-█ para probar este método.]

— Que trabajó para el Dr. Jack Bright.

sábado, 31 de marzo de 2018

SCP-551: El rompecabezas imposible

Ítem #: SCP-551

Clasificación del Objeto: Seguro

Procedimientos Especiales de Contención: SCP-551 debe estar contenido en una caja de cartón simple. Esta debe ser de un tamaño adecuado para transportar todas las piezas de SCP-551. La caja deberá ser almacenada en un depósito en el Sitio-23 de Almacenamiento y por lo menos un (1) miembro del personal Nivel 1 deberá ser notificado en caso de que sea removido.

Descripción: SCP-551 es un rompecabezas estándar de quinientas cincuenta (550) piezas, que debería representar, en su forma acabada, la imagen de una mujer solitaria en una pequeña barca de remos, rodeada por un mar tempestuoso. Sin embargo, debido a la naturaleza de las cualidades anómalas de SCP-551, algunos detalles de la escena siempre quedan incompletos, como el rostro de la mujer y [DATOS BORRADOS].

SCP-551 fue encontrado en el apartamento de ███ ████ después de que otros residentes se quejaron de un desagradable olor que se filtraba por debajo de la puerta. El cuerpo severamente desnutrido de ███ ████ fue descubierto al lado de SCP-551, con varias piezas todavía en su mano. Aproximadamente un tercio de SCP-551 estaba armado en su piso.

Varios de los sujetos que probaron SCP-551 declararon que completar el rompecabezas parece imposible. Las reacciones mentales de los sujetos respecto a SCP-551 fueron diversas, esto aparentemente dependiendo más de la personalidad del sujeto que del rompecabezas (ver Anexo 551-1/2/3), aunque los efectos de SCP-551 sobre la psicología de los sujetos no deben ser pasados por alto.

Anexo 551-1
Un miembro Clase-D se encargó de armar SCP-551. El sujeto pasó dos semanas solo en una habitación, tratando de terminar el rompecabezas, y haciendo pausas sólo para dormir. Conforme progresaba en SCP-551, el sujeto se sintió cada vez más frustrado, tanto que no logró unir más de cuarenta (40) piezas después de este tiempo. El sujeto durmió cada vez menos durante sus últimos días trabajando en el rompecabezas, y se le permitió detenerse cuando [DATOS BORRADOS].

Anexo 551-2
Una miembro Clase-D con antecedentes de conducta adictiva se encargó de armar SCP-551. En un principio, el sujeto actuó indiferente con respecto a la tarea, pero después de unir dos piezas, pareció estar alarmantemente obsesionado con SCP-551. El sujeto permaneció junto a él durante días, a veces gritando por su falta de progreso. Después de un período de cuatro semanas, el sujeto perdió el conocimiento por falta de sueño y la prueba terminó. Ciento dos (102) piezas de SCP-551 habían sido unidas.

Anexo 551-3
El Dr. ██████, que obtuvo un puntaje por encima del promedio en las pruebas de CI estándar, expresó escepticismo sobre SCP-551 y se le autorizó probarlo. El Dr. ██████ completó todas las secciones excepto un par de ellas, específicamente los rasgos faciales de la mujer y [DATOS BORRADOS]. A pesar de este éxito, el Dr. ██████ se mostró confuso respecto a las piezas restantes y adoptó una actitud fatalista hacia el rompecabezas, para finalmente negarse a completarlo después de cuatro días.

Anexo 551-4
Se adoptó un enfoque computacional para completar el rompecabezas. La primera herramienta utilizada fue un brazo mecánico diseñado para tomar una pieza y colocarla en el rompecabezas, junto con una cámara y un ordenador que ejecutaba un algoritmo de procesamiento de imágenes. La aplicación fue probada extensamente con rompecabezas normales; sin embargo, cuando se le asignó la tarea de completar SCP-551, provocaba invariablemente una “pantalla azul” o un kernel panic(1) tan pronto como terminaba de escanear una pieza. Se adoptó un enfoque de diseño embebido, y el ordenador fue reemplazado por un microcontrolador vinculado a un procesador de imágenes DSP(2) encargado de mover las piezas; sin embargo, el valor del registro del contador de programa en todas las CPU se corrompía tan pronto como el DSP terminaba de escanear la imagen de una pieza, y en varias ocasiones un repentino e inesperado pico de corriente dañaba las CPU y otros componentes. Las soluciones automatizadas, por lo tanto, tuvieron que ser descartadas.

viernes, 16 de marzo de 2018

El Joven (por Dr Gears)

A nadie podía agradarle el cabo Lawrence. Eso no quiere decir que nadie lo haya intentado, o que él haya sido antipático; simplemente era uno de esos pocos que parecían estar "cableados" de manera diferente. Sin embargo, en las trincheras de la Primera Guerra Mundial, la normalidad era, en el mejor de los casos, un término relativo, y uno que tenía una relación mínima de vida, así tal cual era. Lawrence luchaba, escuchaba las órdenes y no molestaba a los otros soldados, y eso era todo lo que se necesitaba de él. Así que, ¿cuál era el problema si la gente se sentía cada vez más incómoda cerca de él? En un lugar donde el que la carne se pudriera de tus huesos mientras aún vivías era la base de tus preocupaciones, un pequeño conflicto de personalidad estaba varios niveles por debajo de un corte con papel.

Lawrence, por su parte, lidiaba con ello como siempre. Es decir, permaneció totalmente inconsciente de la evitación a su persona. De la misma manera que un hombre ciego de nacimiento no puede lamentar el recuerdo del color, el cabo Lawrence no podía lamentar la falta de compañía. Estaba callado, ya que no tenía a nadie con quien hablar, y aún así, ya que no tenía nada que hacer durante largos períodos de tiempo. La trinchera enemiga, a menos de una milla de distancia, se había quedado en silencio durante varios días, dejando que el aburrimiento y el nerviosismo calaran aún más de lo normal… junto con la inquietud que parecía irradiar de Lawrence como olas de calor.

La peor parte era que no había una razón distinta para sentir desagrado contra el cabo. Era un hombre sencillo, de estatura promedio, complexión promedio, insulso de voz y acción. Nadie podía recordarlo levantando la voz con alegría o enojo. Sin embargo, sí tenía manierismos extraños ocasionales. Tendía a mirar por uno o dos momentos más de lo que era aceptable para las personas. Raramente dormía, y sus compañeros de litera decían que murmuraba en sueños casi constantemente. El contenido de esas divagaciones nocturnas, cuando podían entenderse, a menudo eran extrañas y potencialmente inquietantes. Un soldado se mudó a otro cuartel cuando escuchó el nombre de su hija pasar por los labios del cabo Lawrence, seguido de una risa burbujeante y amortiguada.



Se teorizó fuertemente que sus comandantes lo enviaron más allá de la trinchera más por el deseo de tenerlo alejado que por su habilidad mínima de combate. Él y catorce de sus compañeros fueron enviados a través de las pesadillescas ruinas flageladas de la tierra de nadie entre las trincheras, para reconocer la trinchera enemiga y, de ser posible, asegurarla. Muchos parecían desear que Lawrence tuviera la oportunidad de demostrar su devoción a su país haciendo el último sacrificio por ello.
Fue mientras él se había ido, esa brecha de tres días cuando los hombres contuvieron la respiración, esperando una descarga sorpresa de proyectiles, que alguien comenzó a hacer preguntas. Donde antes, era casi tabú hablar del cabo Lawrence, desde la partida de tanto él y su "aura", el rumor parecía descender con la pasión de los negados. Nadie lo recordaba hablando de casa. No llegaron cartas olorosas, ni cartas empapadas y sucias. Él mencionaba sus sueños a menudo, y a veces se quejaba con los demás por las comidas o placeres perdidos, pero nunca con verdadera pasión.
Las preguntas comenzaron a flotar incluso entre los niveles superiores del mando. Nadie fue capaz de encontrar sus órdenes en la estación. Había venido con un escuadrón de refuerzos transferidos desde Francia… pero no había papeleo. El resto del escuadrón de refuerzo nunca había visto al hombre antes de haber sido reunido con él la noche antes del viaje, junto con los restos y trozos de otros escuadrones diezmados por los alemanes. Se filtraron susurros entre los gruñidos sobre que el cabo era una maldición. Casi todos los hombres que habían compartido un barracón con él habían desarrollado pie de trinchera, y las habitaciones que frecuentaba siempre parecían oler más a humedad y enfermedad, incluso para estar en una trinchera.



Los hombres enviados a la tierra de nadie con el cabo Lawrence escucharon y no se preocuparon por nada de esto. Para ellos solo era otro hombre entre muchos, todos con certificados de defunción esperando un sello que podría caer en cualquier momento. Se movieron rápida y lentamente, de cráter a cráter, deslizándose sobre barro resbaladizo y alambre de púas, lo único que parecía crecer en este yermo destruido. Cargando con el último esfuerzo supremo y dentro de la trinchera, fueron recibidos no con el áspero ladrido de las órdenes y fusiles alemanes… sino con un denso y cerrado silencio.

Preparándose para una emboscada, los hombres comenzaron a filtrarse hacia los túneles y salas de la trinchera.

Los hombres, ya nerviosos, no se calmaron con su investigación. Las trincheras apestaban a moho, sudor y un fino sabor a fruta podrida. Una baba vil y empalagosa parecía haberse acumulado en cada hendidura y grieta, pegajosa como engrudo y sarnosa para la carne. En un mundo donde las ratas y los insectos intentan arrebatarte comida de la boca incluso mientras comes, no vieron nada vivo, ni siquiera una mosca. Un arsenal sumido en el caos, municiones derramándose en el suelo, rifles tirados en el suelo como palos. Un comedor se había reducido a ruinas, las mesas y las sillas apiladas en el centro de la habitación, carbonizadas y retorcidas, con sus raciones aparentemente estampadas en la tierra por muchos pies. Y aún así, nada, ni vivo ni muerto, fue hallado por los cada vez más ansiosos soldados.

El soldado Dixon encontró el primer cuerpo, y logró pegar un grito antes de vomitar.
Sabían que había sido un hombre solo porque nada más de ese tamaño podría haber estado allí. Estaba en el suelo de un cuartel. En todo el piso. La carne estaba… untada, de alguna manera, extendida como mantequilla sobre el piso de tierra áspera. Sus huesos, que ya parecían picados y podridos, sobresalían en ángulos aleatorios, como árboles muertos en un pantano inmóvil. El cráneo descansaba en una de las literas más altas, de cara a la entrada, diez relucientes huesos blancos de las puntas de sus dedos embutidos en las rotas cuencas de sus ojos. Cuando un hombre fue a examinarlo, descubrió que la parte posterior del cráneo había sido aplastada, la esponja podrida y floja de una lengua metida en la cavidad, que de otro modo estaría seca.

Se encontraron más restos, cada uno aparentemente más inquietante y extraño que el anterior. Un anillo de manos en un poste de seguridad con sacos de arena, diez de ellos tenían los dedos entrelazados como una canasta, y las muñecas rasgadas y rotas. Dos hombres en un túnel, con la piel correosa y delgada como momias, cuencas oculares vacías y con los ojos abiertos, bocas imposiblemente anchas, sus ropas simples trapos bajo una espuma negra y aceitosa. La letrina envió incluso al más fuerte de vuelta, con arcadas y temblores. Rebosantes de excrementos y despojos, trozos de carne que se balanceaban y rezumaban en el lodo sucio… toda la superficie salpicada con lo que parecían miles de ojos limpios y lisos, nervios y tendones desplegados como colas de peces dorados.

El cabo Lawrence fue el primero en encontrar el agujero, los otros hombres debatiendo en voz alta la mejor parte del valor y su rápida retirada de la pesadillesca trinchera. Era pequeño, en una sección de excavación reciente, el comienzo de un nuevo brazo de trincheras que se proyectaba más cerca de las líneas enemigas. No más de un metro de ancho, parecía ser el descubrimiento accidental de una cámara natural, la negrura vacía desafiando la investigación. El soldado Dixon, recuperado y bendecido por sus experiencias previas, vio cómo el cabo empujaba el borde con la bota, luego se agachaba para mirar… y de repente se deslizaba de cabeza antes de que el soldado pudiera aunar preguntas.

Él era un buen soldado y se apresuró a percibir la angustia de su compañero. Cuando se le preguntó más tarde, podría proporcionar poca información sobre lo que sucedió durante los dos minutos que el cabo Lawrence pasó en el agujero. No pudo ver nada, la luz de una antorcha aparentemente engulló unos pocos metros en esa densa negrura. Hubo sonidos … el crujido del movimiento sobre piedras sueltas o escombros. Un extraño cambio de líquido, un crujido seco que le hizo pensar en las cáscaras de insectos que solía recoger en el verano. Mientras gritaba pidiendo ayuda, se produjo un súbito surco de un hedor repulsivo, como una casa de reptiles agrietada y vieja, y sus compañeros lo encontraron vomitando impotente junto al agujero cuando dieron la vuelta.

Cuando se apresuraron a ayudar al soldado Dixon, la mano salió del agujero. Se detuvieron y levantaron rifles como un solo cuerpo, rugiendo para que el dueño de esa mano pálida y temblorosa se identificara. Mientras observaban, otra mano se unió a la primera, seguida por la pálida y temblorosa cabeza del cabo Lawrence. Estaba veteado y manchado con un líquido negro alquitranado, cortando y tosiendo débilmente mientras arrastraba su cuerpo al lado del jadeante soldado. Mientras se movían para ayudar a los hombres, el cabo vomitó una fuerte corriente de la misma baba repulsiva que cubría su cuerpo con manchas y pecas; su cuerpo enroscado y tembloroso lo vaciaba más en sus pantalones saturados y sucios. Dudaron en tocarlo, pero finalmente lo hicieron después de que el río de mugre aparentemente interminable dejó de fluir de él. Estaba insensible, con ojos abiertos y anchos, su cuerpo tan flaco como un pez deshuesado.



Los hombres abandonan la trinchera a toda velocidad. Medio arrastrando al cabo, corrieron sin pensar en cubrirse ni en la muerte, solo en escapar. Cruzaron en un tiempo récord, cayeron en su trinchera de base como un gran montón de leña, jadeando y temblando; un hombre que golpeó a un alemán hasta la muerte con un ladrillo, acurrucado en el piso en un montón de sollozos. Los comandantes se movieron rápidamente, aislaron a los hombres e intentaron calmar a los más lúcidos para hacer un informe. Lo que se derramó habría sido inmediatamente descartado como mentiras y alucinaciones si no fuera por las miradas sinceras y suplicantes de aquellos que informaban. El comandante los calmó con explicaciones sobre fatiga de batalla y extrañas pruebas con armas de gas… y compartió miradas silenciosas y concentradas mientras los hombres acobardados eran conducidos afuera.

El cabo Lawrence tenía poco que informar. De su tiempo en el hoyo, él podría decir (o más bien diría) poco. Dijo que se había resbalado y había caído en lo que pudo haber sido un pozo subterráneo bloqueado durante mucho tiempo, o quizás una letrina enterrada. De los sonidos y olores reportados por el soldado, no tenía nada que decir, solo que había luchado poco tiempo, y luego logró salir justo cuando los hombres llegaron. Verdaderamente, no parecía estar peor por el desgaste. De hecho, parecía estar más animado de lo que muchos recordaban haberlo visto alguna vez, favoreciendo a los comandantes con una amplia y vertiginosa sonrisa mientras lo despedían con una advertencia de no discutir los eventos.

El cabo demostró ser un hombre diferente en los días siguientes. Era más hablador, pero rápidamente había hombres deseando su viejo e inquietante silencio. Él divagó acerca de las alegrías de espacios cercanos, de creación y destrucción que parecían surgir a su alrededor. Acerca de los placeres humanos perdidos, cuyas dimensiones y edades hicieron que algunos hombres amenazaran al cabo Lawrence con una muerte tranquila e innoble… que solo parecía estirar aún más la sonrisa casi constante en su rostro. El soldado Dixon, uno de los camaradas del cabo, le susurró a un amigo que se había despertado una vez para encontrar al cabo de pie sobre él en la noche, con los ojos tan brillantes y lisos como dólares de plata. Al día siguiente, encontraron que el soldado gruñía en el alambre de púas, con sus intestinos extendidos a casi tres metros a su alrededor en todas direcciones.



Ningún hombre de esa trinchera sobrevivió a la gran guerra, aunque pocos murieron en la batalla. Una oleada de enfermedad tomó la trinchera unos días después de la muerte del soldado Dixon. Una extraña y desagradable enfermedad, que parecía devorar la carne como ácido; los hombres despertando para encontrar carne previamente sana carcomida hasta los huesos, supurante y ennegrecida. Un sargento fue encontrado en una letrina, acosado por una alfombra viviente de ratas. Se negaron a abandonar el cuerpo incluso cuando les dispararon, y éstas atacaron a varios hombres antes de que el cuerpo fuera recuperado. El alivio finalmente llegó, la mayor parte de los hombres fueron enviados a varios hospitales, muchos muriendo antes de llegar a una cama.

El cabo Lawrence fue enviado a un pabellón psiquiátrico francés, transferido después de varias quejas del propio hospital donde fue enviado por primera vez. Parecía que su comportamiento insinuaba un creciente desequilibrio mental, que culminaba con un intento de asalto sexual a una enfermera, que terminó con la pérdida de tres dedos de su mano derecha, y la visión en su ojo derecho. El cabo despotricaría silenciosamente ante los otros pacientes, susurraría sobre interminables pasillos, buscaría en la oscuridad, con la carne extendiéndose como páginas de un libro. Fue despedido por demasiado estrés de posguerra, incluso cuando su comportamiento se volvió menos violento y más inquietante.

Desapareció varias veces de la sala, solo para aparecer varias horas más tarde, como si nada hubiera sucedido. Cuando se le presionaba, comenzaba a cantar "My Bonnie Lies Over The Sea" de forma interminable y monótona hasta que los doctores quedaban exasperados. Otros en la sala clamaban por ser transferidos del enajenado susurrante. Una hediondez rancia y mohosa parecía estar en el aire a dondequiera que se quedaba, y los incidentes de infección y esa enfermedad extraña y consumidora que había invadido su trinchera local parecían seguirlo como una nube. Se hicieron numerosos intentos para transferir al hombre, solo para encontrarse con la confusión burocrática. No se encontraron registros del hombre. No habían documentos de entrada, recomendaciones o incidentes, ni siquiera un certificado de nacimiento. A través de todo esto, se sentaba, durante horas y horas, con las piernas cruzadas en la cama, de vez en cuando tarareando sin melodía, o farfullando los nombres de sus compañeros de habitación entre risitas cortas y burbujeantes.

El cabo Lawrence y dieciocho hombres desaparecieron una noche de noviembre, entre una rotación de cinco minutos de enfermeras a las tres de la mañana. La habitación apestaba a óxido, aceite, moho y pudrición dulce. Gruesas franjas negras de excremento se desmoronaban cubriendo las camas y varias de las paredes, parches anchos que manchaban y devoraban el suelo. De los hombres, no había ningún signo, al principio. Mientras buscaban, una enfermera movió una cama a un lado, solo para gritar y casi tropezar con una de las hundidas y hediondas depresiones en el piso. En una espiral apretada y perfecta se veían cientos de dientes, que descansaban prolijamente en el suelo. Después de contar, representaron el total de todos los dientes de cada alma viviente en esa sala… excepto uno.



El cabo nunca fue encontrado, ni tampoco los hombres. El incidente fue tragado por el constante aluvión de horrores desde el frente, y olvidado con facilidad. Historias de una trinchera maldita vagaron por las líneas del frente, a menudo sofocadas por considerarlas de mala suerte. Aún así llegaron… historias de muertes extrañas, de hombres desaparecidos, encontrados días después, vivos, pero rotos y retorcidos más allá de la comprensión. Historias de una extraña y oscura figura acechando las ciudades bombardeadas de Europa.

Esta puede ser la única imagen conocida del cabo Lawrence jamás registrada, tomada varios días después de su regreso del agujero en la trinchera alemana.






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